Hoy sigo con la agonía que supone ese tic.. tac.. que te marca que se acerca el trágico final, con desesperación vivo entre la tranquilidad y la desesperación…
Me siento inquieta y nerviosa, no sé dónde meterme y como llevar este peso tan grande… tengo un puñal clavado en mi alma, mi querida amiga, mi hermana, mi mamá y mi todo se despide de mi, me dice que me quiere tanto y que ni lo imagino de qué manera, estoy a mil por hora, estoy derrotada, toca ser fuerte y lo seré, pero un trocito de mi corazón morirá también, no quiero pensar en los recuerdos de tantos años compartidos, toda una vida desde jovencitas juntas, tantos consejos, tantas conversaciones íntimas, cómo afrontar sin que te pase factura.
Mi alma llora a gritos, no paro en casa, no quiero pensar, no puedo dejarme vencer por la cabeza, soy ese guerrero valiente que parte para esa batalla difícil que sabe que traerá una derrota, aún cuando la batalla esté ganada. La muerte no perdona, no sabe de sentimientos, no tiene sentimientos, no dialoga, no nada.
Mi mundo se tambalea, mi equilibrio se resiente, y los fantasmas del pasado, cobran vida de nuevo.
No tengo palabras que me den consuelo, sufrir es lo que toca, la realidad está aquí y está presente. Mi alma está hoy herida, los recuerdos se agolpan en mi mente.
Tocan tiempos difíciles y esa melodía triste que te dice que el final está cerca y que nada ni nadie lo cambiará, los milagros no existen, existen las realidades, aunque no queramos mirar prefiriendo soñar que será de otra manera distinta. 
Te quiero ❤️ y siempre lo haré, estés donde estés y vayas donde vayas, tú me perteneces y te quiero, siempre estarás en mi corazón, tanta vida y recuerdos juntas, tantas intimidades, tanto cariño que la muerte no podrá separar jamás. Hoy sigues viva, pero yo ya te veo apagada y hundida y eso es lo peor que puede pasar. Además de hacerme cómplice de tus íntimos pensamientos que vivirán y me pesarán como una losa mientras viva, jamás lo olvidaré y con ello el dolor que supone revivirlos, quiero obviarlos pero me es imposible, tú un día me dijiste… Eres mi amiga y para bien o para mal tienes que oír lo que siento, aunque no te guste, no tengo a nadie más para compartirlo y te aguantas, que razón tenías querida. Yo soy tú y se lo que piensas y sientes ahora, te conozco demasiado bien y por eso estoy hundida.😢😢


