Qué difícil es dar consejos a la gente, cada uno tiene su propia vida, construida a su medida, con sus costumbres, su forma de ser y sus propias ideas de como quiere vivirla.
Cada persona es distinta, por eso no se pueden dar consejos a la buena de Dios, por muy buena fe que se tenga.
Pero estamos demasiado acostumbrados hacerlo y sin ningún reparo.
Cuando echo un vistazo a mi alrededor me doy cuenta de cuán distinta es la vida ajena, cada persona es un mundo y es muy difícil hacerse entender si no comparten tus ideas y tú forma de vida.
Los proyectos todos los tenemos, ninguno es igual, para cada uno es vital, pero también no todos deseamos el mismo proyecto, por eso dejemos de ser buenos samaritanos y dejemos que la gente que tome sus propias decisiones y se equivoquen por ellos solos, no por la influencia que nosotros hagamos sobre ellos, esa teoría es muy válida para mí.
Qué fácil es dar un consejo cuando no es tu propia vida la que está en juego, cuando lo que dirás no te repercutirá en tu vida, acaso tenemos derecho y cargar con el peso de las consecuencias? Yo sinceramente creo que ese dicho que me decía mi madre Zapatero a tus zapatos 👠 cobra vida.



Las dificultades cuando son de uno, duelen mucho más!! Feliz semana..

A veces hay que dejar a la gente equivocarse …