El destino decidió que yo siempre estaría sola..

De nuevo el destino me visita para recordarme que los que me quieren se marchan, es duro, solo me queda aceptar que nuca seré libre.. libre para ser querida, me encuentro prisionera del destino, no quiero pensarlo pero es así…

Ayer se vistió de nuevo junto a mí para recordarme, para decirme que no quedaba tiempo, el tiempo se perdía como se pierden mis lágrimas de tristeza, hoy de nuevo me embarga la tristeza y la melancolía, pero son momentos, pequeños momentos de debilidad..

Toca recomponerse de nuevo.. alzar la vista y caminar.. caminar hoy más sola.. No me dejaré vencer por la melancolía aunque tenga motivos para ello, yo no puedo ni debo, soy ese soldado que camina con una herida abierta de la cual sale sangre a borbotones y diciéndome, no pasa nada no duele, simplemente es un rasguño, toca trabajar, la vida nos llana al orden y hay que obedecer, siempre obedecer al destino.

Nunca hay que darse por vencido aunque la batalla sea sangrienta, también de eso debemos sacar el lado positivo de la vida y aprender a valorar que los momentos se van y como tal hay que vivirlos con toda intensidad, porque jamás volverán, cuando queramos darnos cuenta se habrán ido de nuestro lado, como se va el sol cada día..

La voluntad y el deber me llaman y como tal seguiré mi camino sin dejarme amilanar por las piedras del camino.

Feliz miércoles! Vive, sueña, sé feliz todo lo que puedas y te deje esta vida, pero hazlo convencido de que lo lograrás, aunque sea una pequeña parte de nuestro mundo, de nuestra historia..