No puedo continuar como un zombie, eso no va conmigo, voy a enfermar y no quiero que sea así, la vida me sorprendió con un duro golpe, pero no me dejaré vencer, no soporto verme triste y alicaída, esa no soy yo, no puedo olvidar la desgracia que supone no volver a ver a mi querido amigo… a no oír más su voz, pero no me recrearé en la tristeza, no lo haré y cogeré el toro de la vida por los cuernos, torearé con valentía, como no puede ser de otra manera debido a mi fuerte personalidad.
Que fácil es tirar la toalla y dejarte llevar por la melancolía y la tristeza, pero no lo haré. Lo difícil es tirar del carro de nuevo y sacar mi sonrisa esa que me da la vida. Un día cualquiera las personas abandonan esta vida de repente… dejándonos un gran vacío.
He toreado en plazas más difíciles y aunque los embistes me hirieron, no me quedaron secuelas importantes por las que preocuparse.
Fuerza y coraje siempre, hoy con menos gente a mi alrededor que me aplauda mi faena, pero lucharé incesante para salir vanagloriada de esta plaza.




Allá donde se pierda mi corazón iré gustosa si con ello me queda la dicha de él deber cumplido. Sonreír a través de las lágrimas es una forma de vida.

