No me arrepiento…

No me arrepiento de haber sido y ser buena persona, tender una mano a la gente necesitada, tanto de cariño como de amistad y trabajo. Muchos me utilizaron solo con un fin… Aún así no me arrepiento, de haber dado mi confianza a personas falsas, llenas de envidia y rencor, vestidas de angelitos, cuando por dentro ardían en el infierno. Sigo pensando que esa lección me hizo crecer de repente, confiar en el ser humano por encima de todo nos hace grandes, nos hace diferentes y seguir haciéndolo después de ver como se trasforma la gente, como son realmente como su odio hacia ti te salpica.. no dejaremos que ese veneno penetre en nuestro ser y seguiremos dando lo mejor que tenemos, ese gran corazón que lo mismo acoge a un ser poderoso, que a un mendigo entre sus amigos… AMIGOS… que poca gente cuenta realmente con mi amistad, cuanta falsedad y deslealtad se refugia en esa palabra, que es muy grande y mucha gente la convierte en pequeña.. Una variedad de personajes que para mí son muy vulgares e hipócritas. Sus vidas no son lo suficientemente importantes para vivirlas en primera persona y tienen que agarrarse a la tuya con fuerza para poder ver la claridad en una mente oscura. Dejaremos que se crean que lo son. Aún cuando no merecen ni un minuto de nuestra vida con ellos, dejaremos que se regocijen y se junten entre ellos… Hay un refrán muy común que dice… Dios los cría y ellos solos se juntan… He venido observando hace tiempo que así sucede, las mentes oscuras e hipócritas no pueden dejar de alimentarse de envidias y rencores para salir del infierno, que supone su existencia. Aún así pediré una oración por su penosa alma, para que lo poco o mucho que les quede de vida sea un poco más llevadera y se miren al espejo profundo que cada persona lleva dentro y no salgan corriendo al ver ese negro corazón.

Esto es todo lo que tengo que contar para mostrar esa parte de la vida que menos me gusta. Saludos…

2 comentarios

Los comentarios están cerrados.