El espíritu navideño saca a flote las emociones, los recuerdos y el vacío de las ausencias… Es difícil quedarse equilibrado en estas entrañables fiestas familiares, cuando la familia es mínima, cuando los padres ya no viven, pero no podemos quedarnos en los recuerdos aunque el corazón tire de ellos con fuerza… Los sentimientos juegan una parte importante en estas fiestas, se mezclan infinidad de contrates, todos y cada uno de ellos nos dejan huella…
Navidad… el sentimiento, sentir lo que realmente significa la navidad pasa desapercibido para los mortales, en cambio ponemos nuestra prioridad en priorizar objetos que nada tienen que ver con la navidad. No hace falta tanto gasto inútil para sentir y dar amor… no hacen falta tantas comidas lujosas para sentir que necesitamos amor y también queremos compartir ese sentimiento con nuestros seres queridos, sin lujos, sin regalos, solo dotándonos de una gran dosis de ternura, de cariño.

Es tan fácil, pero realmente lo hacemos difícil, caótico y desesperante, sin disfrutar realmente de estas entrañables fiestas, nos dedicamos a trabajar inútilmente para una noche que debería ser tranquila, comenzamos una carrera sinsentido que termina con la salida del año…
Es que realmente no nos damos cuenta de que lo realmente importante



lo olvidamos, para dar prioridad a la vanidad, a la hipocresía conviene recordar que comprando tanta cosa inútil no somos más felices, esa carrera contra reloj por disfrutar lo que no disfrutaremos es entupida, todo el mundo quiere que acabe pronto, pero año tras año todo sigue igual o peor…
Y después de todo esto que queda?…
conque recuerdos te quedarás para siempre?