Te fuiste demasiado pronto… no llegué a demostrarte todo lo que realmente significaste para mi…

Querida amiga, hoy te escribo esta carta imaginando que la verás allá donde estés, se que estarás muy cerca de mi como siempre… después de mi madre tú eras quien más cuidaba de mi, regañándome por este corazón tan frágil… sabes que te tengo siempre conmigo, perdóname si no me atrevo a mirarte a los ojos en esas fotografías que me dió tu familia para mi, con todo el cariño, no puedo ni quiero ver que ya no estás aquí y me revelo porque me parece irreal… confiabas en mi con fidelidad y cariño, yo nunca te fallé ni ahora que ya no estás lo haré… te llevaste una parte importante de mi contigo, no me duele, me duele leerte una y otra vez en tu despedida… lo tuyo fue difícil… una agonía lenta y penosa, te fuiste apagando lentamente, como esa llama que se pierde infinita cuando todo se ha quemado, se que te fuiste triste, tus últimos momentos solo fueron para ti, no quisiste compartirlos conmigo como era normal entre nosotras, lo entiendo y lo valoro, te llevaste todo el sufrimiento para ti sola. Siempre me decías que me admirabas, que admirabas mi fortaleza, nunca te valoraste a ti misma, solías decir que lo tuyo era peor, pero realmente te fuiste como una heroina, te tragaste tu dolor y solo ante el final trágico me dijiste que sentías miedo… Tú y yo compartíamos un corazón como hermanas, esa que yo a pesar de tener nunca sentí, contigo era distinto, era muy fácil quererte, tú sabías bien como pensaba yo y yo sabia bien como sufrías tú… ese secreto forma parte del legado que compartimos solamente tú y yo…. pero se me hace tam difícil ver que ya no estás… que tu marido llama cariño a una persona desconocida, no puedo con mi alma, no quiero verlo y no lo haré… Mi ángel de la guarda eres tú, mi princesa, mi mejor amiga, mi madre, mi hermana y yo me encuentro huérfana en la vida, tengo mi familia que me quiere, pero tú eras una parte importante de ella, de mi vida, de mis recuerdos, ahora estoy aquí y me planteo tantas cosas… tantas emociones que no puedo digerir, soy una sentimental y eso es un peligro en este puto mundo cruel…. No quiero quedarme en el precipicio, andaré unos pasos en la cuerda floja y seguiré retándome cada día, como siempre, no se vivir de otra manera, pero quiero que sepas que te quiero, que si no te miro en las fotos es porque todavía no he superado tu muerte, tú ausencia y en eso querida debes de perdonarme pero soy débil, no soy tan fuere como tú creías… te quiero y siempre lo haré.Hoy posiblemente estoy como está gaviota encogida y rota, pero te prometo que no seguiré así, no puedo consentir que el corazón me pueda…