Un día cualquiera, en cualquier lugar del mundo…

Nuestra vida cotidiana es un resumen de nuestro propio mundo… en estos momentos estoy desconcertada, todo cambió de repente, las personas no nos adaptamos bien a los cambios, sobre todo si son desconocidos.

Toca aprender a sobrevivir con unas migajas y sin futuro, es verdad que el futuro no existe, hoy es más incierto que nunca, los planes a corto plazo no funcionan, hay que levantarse cada mañana y ver que nos depara el destino.

Hoy la música es mi mejor amiga, te abraza, te besa el alma, te acompaña mandando mensajes para que podamos reaccionar sin caer. Todo hoy es viejo, los recuerdos, los proyectos, las ilusiones… tal vez algún día lo recuperemos, de momento hay que resetear el cerebro y no dejarle que nos arrastre, tampoco caer en el error de estar lleno de ira porque la vida hoy nos dijo basta…

Todo con mesura es bueno, los malos momentos te llenan de sabiduría, esos que de otra manera caerían en saco roto…

Si algo me ha enseñando la soledad, es a encontrarme a mi misma, escuchar lo que siento, el silencio se hace mi aliado y los dos entablamos un vínculo estrecho.

Déjate llevar cada día al despertar, escucha y siente tu interior, hay veces que vivimos para otros, sin darnos cuenta que nuestra vida se apaga cada día sin darnos tregua….

Hoy me siento dichosa por seguir aquí, pero también triste, pero no puedo cambiar las circunstancias que este año estamos viviendo, lo mejor aparcar el equipaje a un lado, sin que nos pese y dejar que cada día sea una nueva oportunidad y un gran reto.

Querida vida… me diste un gran bofetón para que despertara y ya lo creo que lo conseguiste, descubrí de repente que o te levantas o te levantas….