La serenidad en tiempos difíciles…

Hay muchas formas de vivir en tiempos difíciles, una de ellas es amargarte y dar pena, nunca será mi opción, la vida tiene muchas complicaciones y dificultades, eso no es de extrañar, cada día es una experiencia, una evaluación, no sirve la lección anterior, todo cambia en un momento y debes improvisar de antemano.

Lo primero que tienes que pensar es hasta donde quieres llegar, que esperas y cuánto arriesgarás en el camino, si te dejas arrastrar por la corriente o quieres seguir luchando a pesar de estar en un mar de tempestades y no sabemos nadar, una de las cosas importantes para mí es no perder la fe, por muy negro que se vea el horizonte. Después desde la serenidad empezar a encauzar el nuevo panorama, con calma… nada sale bien si no tienes serenidad y paciencia.

La vida, el mundo es cambiante, así como los negocios se quedan obsoletos y te agarras al carro de los cambios o te tiras al vacío, sabiendo que al llegar estarás muerto. Todo y nada está inventado, pero parece que muy pocos han entendido este examen contantes que la vida nos envía una y otra vez… todo vuelve…

Sin tiempos de reflexión y aprender a escuchar a la vida, ella te manda sus mensajes a través de las piedras del camino, ellas son infinitas, sáltalas una y otra vez… nunca te des por vencido, la vida te manda luchar una y otra vez, las personas que se quedan mirando nunca encontrarán el camino y su existencia habrá sido en vano.

Las personas que andan con la nariz muy empinada mirando a los demás por encima del hombro… tienen grandes posibilidades de pisar una mierda. No hay nada como la humildad en esta vida….