Si me lo llegan a decir no me lo hubiera creído, más bien parece un trailer de una película… ojalá fuera así, pero desgraciadamente la realidad siempre supera la ficción y en este caso, se trata de vidas humanas.
Nos vendieron muy bien las cacunas, los débiles y miedosos, corrieron para salvar la vida, sin darse cuenta de que estaban hipotecándola de esa manera…ojalá hubiera podido abrirles los ojos, pero era una misión imposible, tan solo pude con los míos a duras penas…
No me canso de estudiar al ser humano y cada día que transcurre me desconcierta más y más…la especie humana, que de humana tiene poco…
He visto desfilar a personas de mi entorno, se han ido de repente, sin despedirse, a toda velocidad y eso me dice que hay gato encerrado, no necesitas ser muy inteligente para darte cuenta de lo que esta pasado…
La gente no se lo pensó lo suficiente y se vieron abocados a un experimento inhumano, de esos que están acostumbrados los monstruos de laboratorio, pero en este caso no se trataba de ratas, si no de personas humanas! Hay que tener cojones para jugar así con la vida y las ilusiones de tantas personas que confiaron en la ciencia, creyendo que estarían a salvo… sin darse cuenta de que estaban firmando su sentencia… es un negocio como otro cualquiera, pero no a cualquier precio.
No me extrañaría nada que Dios nos mande castigos en forma de tormentas, volcanes y demás catástrofes a las que no podemos hacer frente, ahí se ve la debilidad del ser humano, frente a la naturaleza… Me hubiera gustado predicar y ser escuchado contra este maleficio, pero las personas estaban ciegas y sordas.
Solo nos queda esperar y ver cómo se desarrollan los hechos acontecidos. Saludos.

Nadie vende duros a pesetas… ese dicho lo decía mi madre y es una realidad. Los tiempos se tornan difíciles y ahora hay que pensárselo mucho antes de dar un paso en falso, sobre todo si de ello depende tu vida.

