Era un día especial para mi, mi pequeño Liam cumplía 10 añitos, me había pedido una tarta determinada que le gustaba mucho, que yo encargué de antemano para que todo estuviera listo ese día conmemorativo. la recogí a las 11:30 y me dirigí a mi trabajo con el encargo, al llegar me dieron que no había luz, pensé que sería como otro día cualquiera que se iba y después regresaba al cabo de un buen rato, no le di demasiada importancia, me encaminé al supermercado ara comprar algo que le gustara a Liam porque iba a comer en casa con nosotros….
Al llegar al supermercado ya me di cuenta que nada era normal ni casual, los empleados hablaban de que la sucursal que tenían en Portugal no tenía luz como nosotros y la preocupación de algo extremadamente grave estaba ocurriendo… pensé rápidamente en recoger a todos los niños y no solo a Liam y allí nos encaminamos rápidamente.
Al llegar al colegio todo era ya un caos, los padres estaban alarmados y querían llevarse a los niños, todo muy extraño y la situación desbordante… con la tranquilidad de los niños con nosotros nos dirigimos a casa, pero había un problema añadido, los semáforos no funcionaban correctamente y se aplicaba la ley del más fuerte o el que más huevos le echaba al final de bastante caravana y caos llegamos a casa… con los niños sin comer y sin poder hacer comida porque nada funcionaba…
Los niños no pensaban en nada, para ellos era un día especial y de fiesta, solo Alan lloraba por miedo a que la situación le desbordaba y le daba miedo.
Pusimos unos troncos en la barbacoa y nos dispusimos hacer la comida, pero sin dejar d pensar en que esta situación era anormal y nos habíamos mil cábalas de que estaba sucediendo en nuestro país y más allá de nuestras fronteras, nada era normal.
Estamos en manos de Alibaba y los 40 ladrones y nada es casual… no saben gobernar y solo saben cobrar de las arcas del erario publico, ese que están dejando tiritando y no de frío precisamente…
Hasta cuando durará este infierno?… la cuerda se están tensando demasiado y está a punto de romperse, yo desearía con todas mis fuerzas que así sucediera y saltara todo por los aires de una puta vez… esto no es vida y nuestro país no lo reconocemos…como tampoco nos reconocemos nosotros que estamos consintiendo toda esta situación caótica y vergonzosa, cuanto más inhumana y desesperante, para personas que como yo no se conforman con lo que ven y escuchan…
Pero mientras tanto la gente bebe y come tranquilamente en las calles, como si nada sucediera a su alrededor, como si fuera imperceptible a sus ojos y oídos… hablan y hablan sin ningún sentido ni dirección… algún día esto les estallará en las manos como una bomba de relojería y luego vendrá el caos y la desesperación… antes hay que poner solución a lo que no es normal y salir a reivindicar nuestros derechos y nuestra gente, esa que pronto no tendrá ni una vida digna…
Mientras en las calles se oye el murmullo del apagón como el que habla de una película de ciencia ficción y se quedan tan panchos y no piensan más allá de lo que sus diminutas mentes les dejan, que no es mucho….
Yo nunca seré una de ellos….



«No dejes huellas que se borren con el tiempo, deja huellas que inspiren a otros a seguir adelante. Que cada paso que des sea un legado de amor, esperanza y determinación».
La vida es un reto, un desafío constante,
donde el coraje es la fuerza que nos hace avanzar.
Frente a las adversidades, nos levantamos con valentía,
y con cada paso, encontramos la luz en la oscuridad.
No es la ausencia de miedo lo que nos define,
sino la capacidad de enfrentar nuestros temores con dignidad.
El coraje no grita, pero actúa con determinación,
y en cada caída, encuentra la fuerza para levantarse de nuevo.
Así que no te rindas, no te desanimes,
porque en cada lucha, hay una lección que aprender.
El coraje de vivir es un fuego que arde en nuestro interior,
y nos impulsa a seguir adelante, sin importar el dolor.