El adiós…

Es difícil decir adiós, sin una despedida, solo con el silencio que te hace entender que ya nunca volverás, estás pero no estás, vives, pero no vives.. La muerte acecha detrás de la puerta, es cuestión de poco tiempo, te echo tanto de menos… todavía hoy estás aquí, la partida se acerca. La agonía es lenta, cuanto dolor tendrás que pasar para emprender ese viaje que ahora ya te espera.. abandonaste la lucha, estas inmersa en una nube que no son tinieblas, tu mente sabe que sucede, es un dolor infinito, saber que te estás yendo sin irte, sin fuerzas, el sufrimiento se hace eterno..

La vida te da paz, alegría, serenidad.. La vida te quita alegría, paz y te sumerge en el mismo infierno sin pasar de la tierra.. Sabíamos que no era un camino de rosas, sabíamos que la vida se compone de rosas y espinas, pero lo que nunca sabemos, es lo que el destino nos tiene preparado, sin estar preparados..

Oh Dios, ten misericordia de su alma, no dejes que sufra más, llévatela a tu regazo, concédele misericordia y no dejes que sufra más..

Que haré cuando vea que se acercan las Navidades y ella, como tantos años no me llamará, no me preguntará qué pondré de cena, no me mandará el video poniendo el árbol, con su voz alegre. No me preguntará cuánto me gasté en el último bolso, no me dará ese cariño que tanto necesito.

Después de morir mi madre ella fue la única que me llamaba día sí día no… Se preocupaba, me consolaba, me regañaba y nos reíamos juntas de tantas batallas vividas y de lo loca que estoy me decía…

Nunca te cansas, yo quiero ser como tú… Que huevos tienes.. eres peor que un hombre… Ella me decía que hablar conmigo, le alegraba el corazón y que le daba la vida y se reía tanto y tanto…

Tantas vivencias, tantos años, tantos secretos y tanta vida juntas. Ahora toca la soledad del alma, el silencio del corazón, del alma ahogada por el abandono, por la crueldad del destino, tengo que ser fuerte y lo seré, pero ella ya se llevó una parte de mi, algo muy hondo y profundo cambió en mi interior, mi sonrisa siempre está presente, esa es mi victoria, pero mi corazón perdió la batalla, llora en silencio, nadie lo nota, los fuertes guerreros lloran por dentro.

No son de hierro, pero deben parecer que son de acero, invencibles, aunque la vida ya de por sí nos ganó la batalla, nos dijo que no nos confiáramos que la muerte acechaba..

Hoy y siempre juntas, aún en la distancia del infinito.❤️ Te quiero mucho amiga, siempre lo haré, hasta el infinito y mucho más allá. Un trozo de mi se irá contigo para siempre y jamás volverá, cuanto dolor, cuánto sufrimiento para poder volar en paz…