A solas conmigo…

Siempre he necesitado tener cariño, eso a veces me produce daño, porque siempre busco la aceptación en todo y no todo es bueno para mí….

En la infancia crecí con esa falta que me hacía ser querida a toda costa por mis hermanos, ellos me quisieron a su manera, pero el problema no eran ellos, si no que también tuve una hermana mucho mayor que yo, que me hizo darme cuenta todos los días de mi vida junto a ella que yo no era bien recibida en este mundo… no es una excusa, tal vez es en cierta manera lo que me hizo anhelar amor y cariño fue esa falta de empatía de una persona querida por mi…

Han pasado muchísimos años y muchísimas cosas, unas buenas y otras malas… pero sigo sintiendo esa falta…eso es un gran problema para mi.

La aceptación continuaba una y otra vez en todo, pero la vida no es así, la vida no te enseña un manual donde aprendas que solo tú y nadie más que tú puedes arreglar ese problema, porque no está en la vida, está en nuestra cabeza encerrado, necesita mucha terapia a solas para liberar ese sentimiento nefasto.

Me resuena una y otra vez esa frase que me dijo mi hija en cierta ocasión… “No odies a nadie y no quieras a cualquiera…” porque el precio que pagas es tremendo…

A veces

para ser feliz

basta con preguntarse

qué es ser feliz para uno

y dejar que quién contesta

sea el que estamos siendo hoy.

“Algo siempre nace del exceso: el gran arte ha nacido a partir de gran terror, extrema soledad, profundas inhibiciones e inestabilidades, pero al final, éstas siempre encuentran un balance.” 

“Las emociones que no se expresan no mueren: son enterradas vivas y emergen después de peores formas.»

Por eso he decidido no compartir mis emociones con nadie más que no sea yo misma…

Sé gentil. No dejes que el mundo te endurezca. No dejes que el dolor te haga odiar. No dejes que la amargura te robe la dulzura. Siéntete orgulloso de que, aunque el resto del mundo esté en desacuerdo, todavía crees que es un lugar hermoso.

Bye… Bye…