Un antes y un después…

Siempre hay un antes y un después que determina nuestra vida… cuando te desgarran una parte de ti importante, ya no volverás a ser la misma persona, una parte de ti muere en ese momento, el proceso es difícil y muy duro, si eres una persona débil puedes caer en tentaciones peligrosas, que en vez de calmar ese dolor lo acentúa.

Las personas proyectamos una vida creyendo que durará para siempre y cuando eso falla, te ves en un callejón sin salida… solo los más fuertes aguantan las embestidas de ese calibre, la noche trae consigo una dura batalla, un sinfín de pesadillas y mucha tristeza…

Pero toca sonreír de nuevo al llegar el amanecer y recomponer los trocitos que se desvanecieron luchando duramente esa guerra de sentimientos que no se puede describir con palabras…

Hoy ha sido uno de esos días que me pesan, que tiran de mí hacia adentro, mostrándome una situación desafiante de volver a entrar de nuevo en el infierno…. pero no deje que me pudiera, ya no puedo dejar que me venzan los recuerdos de algo que ya se fue… toca una y otra vez recomponer el alma y salir adelante… pasito a pasito… sin mucho equipaje que nos permita ver hacia donde nos encaminamos.

Hay un dicho mío que dice…

“Serás lo que tú quieras ser… si quieres ser víctima lo serás… y si quieres ser una guerrera lo serás… venciendo tu cabeza y no dejándola que cabalgue libre…”

La vida te dicta caminos que no son rectos si no caminos escabrosos, el trayecto es tortuoso y difícil, pero más allá de eso puede que encuentres tu sitio.

Quiero dejarles a mis niños un legado….

Que sean lo que sean… siempre mantengan la calma en los momentos difíciles, porque la vida te guarda siempre un As y hay que tener calma para poder resolver… sin calma no hay resolución…

Mañana será otro día de batalla… la guerra continúa…