Equilibrio

Que difícil es enseñarte a ti mismo las normas y doctrinas de esta vida…a veces con paciencia se consigue mucho, pero hay ocasiones que no hay forma de que nos entre en la cabeza, ya no te digo en el corazón…los lamentos no conducen a ninguna parte, es mejor llorar y dejar fluir lo que nos ahoga…

Aprender de uno mismo…nadie sabe mejor que nosotros lo que nos derrumba y lo que nos abraza el alma… lo que nos abre caminos y los detiene…

En muchas ocasiones buscamos consejo en otras personas sin darnos cuenta que nuestro cuerpo y nuestra mente tiene todas las respuestas, en ocasiones no dejamos que nos enseñe el camino correcto.

No digo con esto que los terapeutas no consigan en ciertas ocasiones sanar la mente de personas que no pueden por sí mismas, yo nunca he dejado que nadie me diga lo que siento en mi interior ni cómo puedo canalizar mis emociones para sanar, yo he aprendido que nadie excepto tú puedes sanarlas a través de escuchar tu cuerpo….

Todos buscamos el equilibrio perfecto, ese que cada día nos ayude a tener todo en orden o intentar tener esa sensación de calma y sosiego…

Buscamos y buscamos algo que ya tenemos, solo hay que aprender a escucharlo y manejarlo muy dentro de nosotros, es en ocasiones difícil porque no siempre queremos escucharnos y si lo hacemos en boca de otros…

Para mí el equilibrio perfecto es aquel que pone en la balanza mis emociones y mis derrotas… todos los días sientes emociones y también derrotas… su justa medida es aquella que no se inclina hacia ningún lado… porque la vida te da emociones y también derrotas, tú a través de tu mente debes equilibrar dicha balanza….

Dejar que tu mente hable siempre es bueno, a veces no nos dice lo que queremos oír, forma parte de ese aprendizaje e interpretar lo verdaderamente importante, que queremos de esta vida…. Porque luchamos y como nos sentimos en el fondo de nuestro ser.