Los excluidos De Dios!!

La vida en estos términos no es vida, más bien es infierno, los días pasan sin pena ni gloria, abandonados a su suerte, sin que a nadie le importe, pasamos a su lado y miramos la imagen como si fuera parte del paisaje y lo damos por normalizado, el sufrimiento lo hemos dado por normalizado, total que nos importa a nosotros si no somos ellos… el día empieza temprano aunque no importe mucho el tiempo ni las horas, beber se ha convertido en su refugio madre, olvidar es lo más esencial, no hay otra manera de sobrevivir al olvido de una sociedad carente de humanidad, sus caras son la viva imagen del abandono, dormir al descubierto y con cartones es su hogar, un hogar forjado a la intemperie, a la luz de las estrellas, esas que también los han abandonado a su suerte… la intemperie ya los reconoce, el frío y el calor los azota sin piedad, mientras la vida transcurre sin pena ni gloria. Es difícil ponerse en sus zapatos, aunque lo podamos imaginar.

Para ellos no existe el calor de un abrazo, tampoco un abrigo humano que les calme ese dolor que la intemperie te causa, para ellos solo existe el desprecio de la sociedad, desaliñados y mugrientos se pasean entre la multitud con la mirada perdida, igual que su triste existencia…

Que ha debido pasar para que estas personas se encuentren en esta situación perversa y dolorosa?…

Hoy como muchos días los observo y no me entra en la cabeza como podemos haber perdido la humanidad que nos caracteriza como personas, que no animales ni alimañas…. En qué momento hemos perdido nuestra integridad como personas, dando paso a un proceso que deja mucho que desear como sociedad progresista, el progreso es avanzar sin que nadie se quede atrás en el camino, porque eso se llama retroceso y eso es a lo que vamos encaminados a un mundo intolerante y egoísta donde el sálvese quien pueda se ha instalado en este mundo que cada día me gusta menos…

Es difícil volver la vista hacia estas personas y quedarte impasible ante tanto dolor y abandono.

Cada día nos quejamos por todo, que si el trabajo, que si no se progresa en las finanzas, que si hace frío, calor, me duele la cabeza, también el cuerpo… ha ellos les duele el alma de tanto desamparo, no hay nadie cuando están enfermos para cuidarlos, esa vida es triste y no me gusta cuando la gente dice que ellos lo han querido así o que no van a los albergues porque no quieren, eso son excusas baratas para no encarar el gran problema que estamos viendo a diario en nuestras calles, no hay palabras para describir este horror.